plan de control y prevención de mastitis

PLAN DE CONTROL Y PREVENCION DE MASTITIS 1 -

 CORRECTO FUNCIONAMIENTO Y OPERACION DEL EQUIPO DE ORDEÑO:
 Deben realizarse chequeos periódicos del Equipo de Ordeño, por lo menos una vez cada 6 meses. En un chequeo estático debemos medir : capacidad de bomba de vacío, nivel de vacío de trabajo, diferencias de vacío del sistema ( no mayor a 2 kPa), mediciones del flujo de aire que incluye reserva efectiva o real, reserva manual ( eficiencia del Regulador igual o superior al 90 % ) , aire usado por los distintos componentes, pérdidas y control del sistema de pulsado. El chequeo dinámico incluye: nivel de vacío en línea de leche con todas las unidades ordeñando y “en punta de pezón” el nivel de vacío promedio en el máximo flujo de leche( 35 - 42 kPa) y la fluctuación de vacío ( 7 kPa para línea baja y 10 kPa para línea media). Las pezoneras de goma deben renovarse periódicamente de acuerdo a las indicaciones del fabricante, y también los tubos largos y cortos de pulsado, tubos largos de leche. Realizar diariamente una correcta limpieza e HIGIENE del Equipo de ordeño y del termo ó tarros. Es indispensable contar con buena disponibilidad de agua caliente. Para un correcto lavado del equipo de ordeño se debe tener en cuenta: ? Calidad físico-química y bacteriológica del agua ? Volumen de agua ? Temperatura del agua ? Tiempo de lavado ? Balance químico de los detergentes ? Fuerza física/ Velocidad ? Drenajes ? Determinar la dureza del agua y el poder buffer son dos pasos indispensables para la correcta dosificación de los detergentes alcalinos y ácidos a utilizar. De relevamientos realizados en los últimos años en la Pampa Húmeda hemos observado que el poder buffer es muy alto en la mayoría de los tambos muestreados. La dureza del agua está determinada fundamentalmente por el contenido de sales de Calcio y Magnesio; y el poder buffer está dado por sustancias del agua capaz de mantener la concentración relativa de ácido-base en una solución, neutralizando los ácidos o bases que uno agrega. También determinamos el pH del agua con la cual vamos a preparar las soluciones de lavado. No es necesario tratar aguas que tengan un pH de 6.8 a 8.5. Con respecto a la calidad bacteriológica del agua de los tambos deberíamos indicar realizar por lo menos 2 análisis anuales en aquellos lugares donde el agua es bacteriológicamente potable. Se deben tomar una muestra directa del pozo y otra que haya pasado por el tanque de agua. Con respecto al Volumen de agua a utilizar para lavar un equipo de ordeño, una observación práctica es que la pileta de lavado nunca debe vaciarse; la punta de la manguera que chupa el agua debe estar siempre cubierta. Podemos usar tablas para calcular el volumen correcto de agua considerando: metros y diámetro de cañería de leche, metros y diámetro de cañería de lavado y descarga de leche, metros y diámetro de mangueras de leche ( incluyendo mangueras de lavado), volumen del releaser y cantidad de colectores. Se debe contar con volúmenes adecuados de agua caliente para la higiene del equipo de ordeño y del tanque de frío. Las temperaturas adecuadas en las distintas etapas del lavado son : Enjuague = 35-40 Grados C ( tibia ) Lavado con Alcalino = 72 Grados C Enjuague ácido = 35-40 ?C o fría Enjuague sanitario ( antes del ordeño ) = 35-40?C En todos los tambos debe haber un termómetro de 0?C-100?C para que la persona encargada de la higiene del equipo de ordeño y el termo de leche pueda medir las temperaturas del agua y las soluciones de lavado. El primer enjuague es conveniente hacerlo con agua tibia a 35-40 grados C, porque de esta manera arrastramos hasta el 97 % de los residuos de la leche, comparado con el 80 esta manera arrastramos hasta el 97 % de los residuos de la leche, comparado con el 80 % de arrastre si lo realizamos con agua a temperatura de pozo. El lavado con el detergente alcalino comienza con una temperatura de 72 grados C y debe concluir con una temperatura de esta solución no menor a 48-49 grados C; a temperaturas menores la grasa de la leche se solidifica y “despegamos la grasa de un lado y la pegamos en otro”. Podemos dejar aquí el siguiente criterio: mejor que indicar tiempos de lavado es indicar temperaturas de lavado, si bien por supuesto hay tiempos mínimos que veremos más adelante vinculados con la acción física necesaria para una correcta limpieza. En general, podemos indicar un tiempo de aproximadamente 10 minutos, no más; si en ese lapso la temperatura final es la deseada tengamos en cuenta la época del año en la que estamos, porque durante el invierno seguramente deberemos lavar durante un lapso más corto. Si la máquina no tiene buenos drenajes se debe realizar un muy buen enjuague con agua a temperatura de pozo, para eliminar cualquier resto de solución alcalina que pueda quedar. Para poder precisar aún más esta indicación podemos medir el pH en distintos momentos del enjuague. El detergente ácido se usa tradicionalmente, dependiendo de la dureza del agua, sólo una, dos ó tres veces a la semana. Existe una nueva propuesta que es realizar en cada lavado el enjuague ácido con concentraciones menores de ácido para evitar el depósito de sales minerales del agua en vez de “desincrustar” algunas veces a la semana. El lavado con la solución ácida puede realizarse con agua a temperatura de pozo o tibia, recirculando durante 5 minutos. Luego, tiramos esta solución y si la máquina cuenta con buenos drenajes no hace falta hacer un enjuague posterior con agua de pozo. El equipo de ordeño debe quedar absolutamente seco entre ordeños. Antes de comenzar el próximo ordeño, 30 minutos antes: hacemos lo que se conoce como enjuague sanitario con una solución clorada con 200 ppm de Cl , recirculando durante 5 minutos y luego drenando correctamente el equipo; esperamos 20-30 minutos y comenzamos a ordeñar. Como se advertirá, en el único momento que usamos agua sola, cuando contamos con drenajes adecuados, es en el primer enjuague de la máquina después de finalizar de ordeñar. Los análisis que son convenientes hacer sobre la solución alcalina son: alcalinidad activa, determinación de cloro y pH . La muestra debe tomarse al finalizar el lavado alcalino. Determinar la alcalinidad activa, que es necesaria para que las grasas sean emulsionadas, y que siempre debe ser superior a 200 ppm. La concentración de cloro debe estar entre 40 y 80 ppm de cloro activo, necesario para peptonizar a las proteínas. El pH de la solución alcalina debe ser > 10 (mejor entre 10,5 - 11,5 ). El pH de la solución ácida debe estar entre 3-4; el enjuague ácido remueve los minerales, neutraliza al cloro y la alcalinidad, reduce el pH en la superficie del equipo de ordeño y evita la formación de piedra de leche Todas estas mediciones nos permiten ajustar las dosificaciones de los distintos productos comerciales que se usan en los tambos y muchas veces, estos ajustes significan mejorar el lavado y otras veces generar un ahorro para el productor. Con respecto a la fuerza física necesaria para un correcto lavado es importante poder determinar la velocidad del tapón de agua y ajustar el tiempo de apertura del inyector de aire. La línea de leche debe tener la pendiente adecuada para un correcto drenaje hacia el releaser y además contar la máquina de o rdeñar con drenajes secundarios ( bomba de leche, aparato placas, “flor “ lavatetas ) para que el equipo permanezca absolutamente seco entre ordeños.

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